lunes, 17 de mayo de 2010

Es el de hoy un artículo extraño, pero me parecía interesante hablar de él aquí… ¿por qué?... por su simbología, claro.

En Sueños y Regalos, he presentado un jabón de café y coco, cuyo poder reside en sus referencias santeras. Comprendo que, a día de hoy, hablar de según qué magias, creencias o religiones puede resultar peligroso, especialmente por su relación con la oscuridad, pero creando este jabón he podido comprender que hay un punto común a cada una de esas tradiciones: el conocimiento de lo invisible y el agradecimiento por su existencia y la propia. En definitiva, el conocer y reconocerse como parte de ese mundo invisible.

Los extremos a los que se puede llegar con cada creencia ya es otro asunto y no pretendo ir tan lejos.

Sólo que el café y el coco son dos elementos muy importantes en diferentes culturas sudamericanas y, en algunos países, base de muchos rituales mágicos.

Si hay una diferencia considerable entre la magia celta y la de otros pueblos, es que es más sutil, más armoniosa con el pensamiento, con el ser humano. Por decirlo metafóricamente, si los celtas era un pueblo fundamentalmente agricultor, su magia tampoco era mucho más guerrera. Sin embargo, en otras regiones, la magia pasa a manos de un chamán que suele encarnarse, conectar con los animales, suelen poner en práctica rituales muy rudos, fuertes, enérgicos: se rasgan la piel, escupen alcohol, sacrifican animales…

Este jabón de café y coco está realizado en la línea de la lucha contra temores internos, pero sobre todo, contra los demonios que cada uno lleva dentro. Si se quiere usar como un jabón habitual, evidentemente, se puede; pero si se quiere usar con una intención (al fin y al cabo, éste es un componente muy importante en la magia: la intención), este jabón sirve para aquellos que navegan perdidos, que necesitan tirar de sus miedos más profundos, de sus traumas, de su dolor inacabado, para avanzar. Y, como todas las veces que se realiza un camino así, es una prueba difícil, que implica pesadez en el alma, en la nuca y en la cabeza. Suele haber un momento de negatividad en el ambiente, de energía oscura que debe ser eliminada. Este jabón ayudará a limpiar ese momento de vejez para alcanzar la renovación del ser. Recordad: coco y café.

Por incluir un poco la simbología celta, ha sido realizado con motivos de caracolas que, tanto para celtas como para santeros, implican la vida, la fuerza y la protección (en unos casos de Gaia, en otros de Yemayá… en ambos, de la Madre).



Tags: magia, casa, renovación, espíritu

Publicado por OrangeNana @ 15:48
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Comentarios
Publicado por ines_bohorquez
lunes, 16 de agosto de 2010 | 13:27

Hola, me encanta este jabón! Tiene una forma muy bonita.

Exclente blog Exito! Sonrisa

Publicado por OrangeNana
martes, 21 de septiembre de 2010 | 13:50

Muchas gracias por tu visita y por tu comentario. No lo había visto, por eso te contesto tan tarde...

Un saludo y, de nuevo, gracias.Guiño